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MARK HOSKING

Mark Hosking (1971, Plymouth, Gran Bretaña) inauguró el pasado día 23 de marzo de 2023 una nueva exposición individual en Murcia en la galería Art Nueve bajo el título `La apariencia del sonido´. La mañana previa a la inauguración pude conversar con él sobre su obra y su nuevo proyecto.

ENTREVISTA

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ENTREVISTA MARK HOSKING

CULTURA DEL ARTE / 2023

Rodrigo Carreño: Esta exposición que presentas es algo especial. Juntas tus obras entre pintura y escultura con la música. Les añades una nueva cualidad, más allá del color, la forma… ¿Cómo surgió esta idea de trabajar con la música?

Mark Hosking: Cuando hace quince años empecé a tocar la guitarra y conseguí tener cierta habilidad me di cuenta del gran poder que tiene la música para trascender. Cuanto más practicaba, más me fascinaba con este poder de la música. Así que como escultor sentí que podía incluir este elemento dentro de mis propios trabajos.

R.C: Se trata casi de algo perfomativo, las obras se expanden en una nueva dimensión, en este caso musical. Consigues que tus pinturas y esculturas invadan el espacio expositivo a través del sonido. Continúas por tanto trabajando en torno a la dualidad de las obras, pero esta vez entre el instrumento y la obra de arte.

M.H: El potencial del sonido es trabajar entre esta dualidad que existe entre el sonido y la escultura. Esto es lo que más me interesa dentro de mi trabajo. Me gusta trabajar con la idea de potenciar, por eso trabajar con el sonido y la escultura ya que se puede potenciar el sonido que hay dentro de una sala de exposiciones.

R.C: Ante esta nueva vida de la obra, esta dualidad que genera, ¿qué te interesa más? la parte estática y tradicional de la obra de arte o esta nueva concepción musical que activa la obra por segundos o minutos dándole un nuevo carácter. Es decir, el silencio y la contemplación o el sonido y la interacción.

M.H: Siempre para mí es más importante la parte estética. Me gusta experimentar con llevar las obras a unas fronteras lejanas, pero para siempre luego volver a ellas.

R.C: Me interesa tu forma de trabajar. A la hora de generar las obras, ¿tienes ya una idea de la disposición de las clavijas y las cuerdas? Imagino que será importante por el tema sonido y resonancia…

M.H: Como artista tengo más o menos decidido cómo va a ser estéticamente la obra, pero también es el proceso de creación de esta el que marca el camino. Me gusta incluir aspectos de otras disciplinas como tensar las cuerdas, cómo se va a reproducir luego el sonido dentro de la escultura… Por eso me gusta trabajar desde estos dos puntos por que es verdad que tengo cierta decisión en cuanto a cómo va a lucir el final de la pieza, pero también hay muchas veces que al trabajar de esta forma hay variables que afectan al proceso de creación.

R.C: Entonces esos elementos relacionados con la música, clavijas y cuerdas, se convierten en un elemento más de la pintura y la escultura. Color, forma… y ahora esos elementos musicales. ¿Te ha llevado eso a variar tu forma de trabajar?

M.H: más o menos el proceso sería el mismo, pero esta nueva etapa en la que aparece la musicalidad me abre muchas puertas a poder investigar. Parto de tres pilares fundamentales en el trabajo que estoy haciendo ahora. El primero de ellos es en el que me baso en la estética que tienen los instrumentos por ejemplo la marca Fender. Así, intento mantener la estética de los instrumentos para traerla a las piezas. El segundo pilar en el que me baso es en la estética de la arquitectura cívica de las ciudades, es decir, todos esos elementos que se encuentran a nuestro alrededor me gusta introducirlos en mi trabajo como un reflejo del exterior. Y, por último, la tercera de las fases es en la que estoy trabajando con mis últimas obras. Se trata de que a través de la pintura el sonido toma forma.

R.C: Esto último sería como la materialidad del sonido, ¿no?

M.H: Efectivamente.

R.C: Desde el punto de vista objetual, ¿consideras las piezas como obras de arte o como instrumentos?

M.H: Las piezas las veo como obras de arte, pero me gusta mucho probar esos límites que tiene la escultura, trascender e ir más allá para así pensar en ellas fuera de una galería y saber cómo se verían. Me interesa la idea de posibilidad y potencial, pero, aun así, aunque pruebe los límites y las obras dejen de ser por un momento obras de arte al final cuando dejas de interactuar con ellas vuelven siempre a su estatus de obra de arte.

R.C: De esta manera, ¿crees que pueden ser obras que puedan llegar a utilizarse como instrumentos en conciertos o cualquier otra actividad musical?

M.H: Sí, me fascinaría. Lo veo como un proyecto o prototipo. La idea es que las piezas inviten a la gente a interactuar con ellas.

R.C: ¿Entonces se deben activar musicalmente las obras para completar todo el proceso creativo y artístico?

M.H: No. Para mí no es imprescindible que se activen las piezas porque en sí mismas son obras de arte. Igual que vemos otros tipos de arte que presentan diferentes posibilidades, en mis piezas existe la posibilidad de que se puedan tocar y que se puedan reproducir, pero no es algo esencial ya que al final son esculturas. Por otro lado, también me interesa la idea del silencio, es decir, que las obras no se activen para potenciar el silencio.

R.C: Para ti entonces esta relación con la música es interesante no solo por el sonido que se puede generar, sino también por el silencio.

M.H: Sí, efectivamente.

R.C: Para finalizar, ¿Son piezas creadas para ser tocadas por el público? Es decir, ¿buscas la interacción y que el espectador se relacione de forma directa con la obra?

M.H: Es algo que estamos probando en esta exposición y veremos como resulta. Para mí la idea de que en los museos y las galerías no se toquen los objetos artísticos tiene algo de sentido porque mucha interacción por parte de toda la gente puede llevar a la destrucción del objeto o la obra de arte. Así que iremos probando. También es una responsabilidad que debe tener el propio público y la institución que hace el evento, pero para tocar instrumentos musicales hay que tener cierta delicadeza y no todo el mundo la posee. Hay un poco de conflicto en mi trabajo en torno a este tema porque por un lado pienso que sí, pero por otro lado me crea un poco de inseguridad. Me interesa mucho esta relación entre el sí y el no, entre estas dos posibilidades.