entrevistas
ANTONIO GONZÁLEZ
Antonio González (1974, España) inaugura su segunda exposición individual en Murcia en la galería Art Nueve bajo el título `Brazadas´. La pasada semana, pude conversar con él sobre su obra y su nuevo proyecto.
ENTREVISTA
ENTREVISTA ANTONIO GONZÁLEZ
CULTURA DEL ARTE / 2022
Rodrigo Carreño: Alguna vez has comentado que para ti es fundamental que la pintura se mantenga en un estado esencial. ¿A qué te refieres con esto?
Antonio González: No sé si ahora mismo utilizaría la misma palabra. Pero me interesa mucho que la pintura hable de sí misma y se mantenga en ese campo de la pintura, como un poco metalenguaje o la pintura autorreferencial, haciendo referencia a su propia condición como pintura. Para mí esto es muy importante, que la pintura hable de sí misma, de sus posibilidades y de trasmitir su propia condición y no tanto para contar cosas ajenas a ella. Creo a partir de ahí podemos aprender ese conocimiento y utilizarlo en otros campos Me interesa mucho esa pintura que habla de su propia condición de pintura.
R.C: Dentro de esta idea, trabajas tanto con pintura como con escultura. ¿Como es trabajar estas dos diciplinas partiendo de la misma base? ¿Hay muchas diferencias? ¿Qué aporta a tu trabajo la tridimensionalidad de la escultura?
A.G: Pues trabajo la escultura desde la pintura, incluso hay algunas esculturas que son muy pictóricas. Llevo como seis años trabajando la escultura y poco a poco voy adentrándome en ella pero sin querer he utilizado la escultura a través de las mismas preocupaciones que aparecen en la pintura. Yo no sé si esto es bueno o malo, pero no encuentro otro camino. Voy conociendo la escultura poco a poco porque la escultura surge de la pintura. Cuando empecé, en el año 2000 más o menos, si que intentaba que la pintura cobrase cierta tridimensionalidad como un intento de materializarla más y convertirla en objeto para que no fuera una capa plana de pintura. Por eso siempre he añadido maderas, elementos tridimensionales o un cierto volumen a las capas de pinturas para ir más allá de la superficie plana. He intentado así ampliar su propia condición y así poco a poco el volumen ha ido cobrando más protagonismo. Trabajo las dos disciplinas con el mismo pensamiento y la base es exactamente la misma, es la idea de que tanto la pintura como la escultura sea autorreferencial y hablen de sus propias capacidades. Solamente he trabajado con el cartón y la madera para hacer escultura y en tamaños relativamente pequeños. No me he enfrentado a tamaños muy grandes. La idea de que al ser tridimensional tiene que mantenerse de pie me hace estructurar el especio de una manera funcional. Hay una serie de elementos en la escultura que hacen que se mantenga un equilibrio determinado y eso me ha generado nuevas posibilidades de construcción.
R.C: Tu obra se caracteriza por las formas geométricas, la repetición y el color. Sin embargo, lo que más importancia tiene en tu pintura es el gesto…
A.G: Sí, yo siempre digo que mi abstracción es una abstracción gestual. El gesto siempre está muy presente. Pero para mí el gesto no es solamente el gesto que haces cuando trabajas sino también hay un gesto más metafórico, de pensamiento. Todo para mí es un gesto, un movimiento en un espacio. Entonces en mi trabajo aparece el gesto de muchas maneras. En la pintura el gesto sí es lo pintado pero cuando hablamos de los trabajos con cartón o madera el gesto es un corte o un serrado. El gesto es el reflejo de que uno está participando, tanto a nivel mental como a nivel físico. Se trata de estar haciendo un recorrido y esa idea de reflejo del pensamiento y del gesto en las obras siempre ha interesado.